Cómo es el curso (2)

Sesión de "feedback" con la tutora, después de la clase
(a Bea la vemos, a la derecha detrás de la tutora, Edith)
Al finalizar la clase se sientan con la tutora. "Sí, después de la clase hacemos un pequeño descanso y luego nos reunimos para analizar los pormenores... de la catástrofe", dice Bea con una sonrisa. "¡Es entonces cuando te das cuenta de las barbaridades que has dicho! Te autoevalúas y te das cuenta de muchas cosas; de otras no. Pero tampoco lo veo como un juicio."
- Claro, para eso están las tutoras. ¿Son muy duras?
- Yo diría que son estrictas: se quedan con todo. Se dan cuenta de tu tipo de letra, de tu postura, de a quién has prestado atención y a quién no... de todo. Pero yo no diría que son duras, porque al fin y al cabo lo que estamos buscando precisamente es que nos digan eso. De la clase de hoy, por ejemplo, me han dicho mil cosas, pero prefiero que me las digan, por eso estoy aquí. Es importante saber qué fallos tienes.
- Como sistema, ¿te convence?
- A mí, sí. De hecho elegí este curso por la posibilidad de realizar prácticas. No quería recibir únicamente unos contenidos teóricos sin saber cómo aplicarlos. A mí me parece un buen sistema.
Al verlos en grupo, o por los pasillos, o en el bar, da la sensación de que también disfrutan, por muy duro que pueda parecer el curso. Bea así lo admite: "Yo me lo paso muy bien. No sé si es este grupo en concreto, la llegada de la primavera, el sol... pero me lo paso bien. A pesar de estar cansada, me río mucho. Conoces gente nueva o, por ejemplo, descubres nuevas cosas del uso del español. Ahora analizo las conversaciones que oigo en el autobús y pienso: ¡qué uso del futuro más raro!"

Como ven, a los estudiantes de español, les encantaron nuestras "islas"
En opinión de Bea, "los estudiantes lo pasan bien y, al igual que nosotros, están motivados. Nosotros estamos dando la clase con toda nuestra ilusión. Lo haremos mejor o peor, pero, como estudiantes, seguro que se darán cuenta de que tenemos ganas de hacerlo bien."
- Y de cara al futuro, ¿trabajarás como profesora de español?
- Pues no lo sé. Durante el curso casi no hay tiempo para pensar en ello. Pero tengo la sensación de haber descubierto una vocación secreta, de haber encontrado algo que hace tiempo que buscaba.
No lo dice muy convencida, como si dudara sobre el hecho de tener esa "vocación", pero al mismo tiempo parece evidente que ya ha probado ese 'gustillo' que uno siente al acabar una clase bien dada. "Me faltan aún muchas horas de vuelo", dice Bea, pero en su mirada se nota que las disfrutará.
Ver también
Hemos acompañado a otras dos estudiantes, Evelyn Llorca y Lydia Iracheta, para averiguar cómo son 24 horas en el curso.