Título Traductor-Intérprete Jurado

Si una persona tiene que presentar ante la Administración española un documento redactado en un idioma extranjero (pasaporte, certificado del Registro Civil, herencia, informe policial, informe de seguros, notas y diplomas, contrato con una empresa extranjera, poder notarial, sentencia, juicio, etc.), deberá presentarlo en castellano y hacerlo traducir por un traductor jurado.

Para que la traducción sea legalmente válida deberá llevar la firma y el sello de dicho traductor jurado. La firma de los traductores jurados se registra en el Ministerio de Asuntos Exteriores, a través de la Delegación del Gobierno Civil de la Provincia en donde trabajan.

Debido a los diversos acuerdos internacionales, también son legalmente válidas sus traducciones inversas, para lo cual debe registrarse en todos los Consulados pertenecientes a países que hablen el idioma que está autorizado a traducir. Dichos Consulados darán el Visto Bueno a su traducción.

Cómo se adquiere la condición de traductor jurado

Mediante Examen
El Ministerio de Asuntos Exteriores convoca unos exámenes para habilitar traductores. Según el Boletín Oficial de Estado (B.O.E.) y el Reglamento de la Oficina de Interpretación de Lenguas, que depende de dicho Ministerio, podrán tomar parte en los exámenes quienes reúnan las siguientes condiciones:

  • ser mayor de edad
  • tener la nacionalidad española o de cualquier otro Estado miembro de la Unión Europea, del Espacio Económico Europeo o de Suiza
  • poseer un título español de Grado o Licenciatura, o cualquier título incluido en el nivel 2 o 3 del Marco Español de Cualificaciones para la Educación Superior, o un título extranjero que haya sido homologado a alguno de aquéllos por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte

El examen tiene lugar en Madrid y consta de tres ejercicios de carácter eliminatorio.

El primer ejercicio es un examen tipo test, de carácter gramatical y terminológico.

El segundo ejercicio comprenderá tres pruebas:

  1. Traducción al castellano, sin diccionario, de un texto de carácter general de tipo literario, periodístico o ensayístico en la lengua a cuyo nombramiento se aspira
  2. Traducción a la lengua a cuyo nombramiento se aspira, sin diccionario, de un texto en castellano, de carácter general de tipo literario, periodístico o ensayístico
  3. Traducción al castellano, con diccionario, de un texto de carácter jurídico o económico de la lengua a cuyo nombramiento se aspira. En esta prueba sí se permitirá el uso de cuantos diccionarios desee el aspirante, tanto monolingües como bilingües y multilingües, pero no se permitirá el uso de diccionarios electrónicos ni de glosarios confeccionados por el candidato.

El tribunal hará pública la lista de aquellos aspirantes que hayan sido declarados «aptos», esto es, que hayan superado las tres pruebas, y les convocará simultáneamente a la realización del tercer ejercicio. Entre la convocatoria al tercer ejercicio y la fecha de realización del mismo deberá mediar, como mínimo, una semana.

El tercer ejercicio será de carácter oral. Este ejercicio, que comprenderá una prueba de interpretación consecutiva y, si el tribunal lo considera oportuno, un diálogo con el aspirante en la lengua elegida, permitirá a aquel verificar el dominio y comprensión de las lenguas de partida y de llegada por parte del candidato.

La corrección de los exámenes es muy exigente, ya que a partir de su superación, el traductor será el máximo fedatario del idioma existente en el país y su único superior será la propia Oficina de Interpretación de Lenguas del Ministerio de Asuntos Exteriores.

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Mediante la carrera de traducción
Más un cierto número de créditos de traducción jurídica. (Informarse en las Universidades pertinentes)

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