- Nivel del grupo
: avanzado alto
Metodología: enfoque comunicativo, organizado en tareas parciales que conducen a un proyecto final.
Tiempo: 16 horas en total, de las cuales aproximadamente 3 han transcurrido en la sala de ordenadores.
Cuando nos planteamos poner en práctica un proyecto que integrara la Internet en la clase de español, se nos ocurrió partir de la comparación entre el mundo hispanohablante en el que se encuentran nuestros estudiantes (España) y otro más lejano pero no carente de interés para ellos (Hispanoamérica). El hecho de centrarnos en Chile se debe a que debíamos limitar la cantidad de información que teníamos que manejar y, por otro lado, a que una de las componentes del equipo de profesoras es chilena y podía proporcionarnos rápidamente la información necesaria.
El grupo de alumnos estaba compuesto por once estudiantes de diez nacionalidades diferentes, hecho que le daba mayor interés al proyecto por la posibilidad de un mayor intercambio de opiniones y referentes culturales, aunque, por otra parte, también podía suponer un pequeño obstáculo, principalmente porque la mayoría de ellos no se conocía entre sí.
Este grupo vino a la escuela para hacer un curso intensivo de dos semanas de duración y de un total de cuarenta horas de clase y, al no disponer de mucho tiempo para conocerse y así poder negociar el proyecto final, decidimos imponer dicha tarea manteniendo nuestra idea inicial de trabajar según el enfoque por tareas y, por lo tanto, dándole el protagonismo al proceso y a las decisiones que los propios estudiantes tomaran durante el curso. Dado ese condicionamiento, elaboramos una sesión previa en la que se trataron cuestiones culturales para despertar su interés por las relaciones entre los dos continentes.
La división del grupo en cuatro equipos de trabajo se hizo respetando los intereses y las afinidades personales de los estudiantes, de manera que la motivación ya era muy alta a la hora de acudir a la sala de ordenadores para iniciar el trabajo de búsqueda de información. Esta motivación aumentó en el momento en que empezaron a recibir mensajes por correo electrónico desde diferentes lugares. A través de estos mensajes ellos estaban consiguiendo dos cosas a la vez: información y autonomía. En cuanto al trabajo directo con la Internet hay que decir que disponíamos de cuatro ordenadores, de manera que había un total de tres estudiantes como máximo trabajando con cada ordenador (no es recomendable que haya más, para que todos se sientan partícipes). Asimismo, es relevante el hecho de que una semana después de finalizar el proyecto, aún seguían llegando mensajes para nuestros estudiantes, es decir que la actividad se habría podido prolongar unos días más, dado el interés que mostraban los alumnos por mantener la comunicación con sus informantes.
A lo largo de la puesta en práctica del proyecto, el trabajo en el aula estuvo orientado hacia la facilitación del vocabulario y de los exponentes gramaticales que los estudiantes iban a necesitar tanto para entender la información recibida como para capacitarlos para poder ponerla en común en la clase y compartirla con sus compañeros sin dejar de lado el desarrollo de las cuatro destrezas. Entre el material lingüístico que se puso a su disposición se trataron: imperativos, construcciones con se impersonal, contraste de diferentes pasados, conectores, vocabulario de alimentos, utensilios de cocina, términos relacionados con la prensa, variantes dialectales y algunas cuestiones culturales.
En cuanto a los recursos que ofrecen las redes de telecomunicaciones, en esta práctica se ha integrado el uso de conexiones en tiempo real, como es la World Wide Web, y también el acceso a los foros de debate y el uso del correo electrónico.

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- © Isabel Ginés, en colaboración con Mar Cruz Piñol, Aurora Duque y Rosalie Sitman . Barcelona, julio de 1998.
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